martes, 11 de septiembre de 2007

Lagrimones cinematográficos

Todo drama tiene un momento lacrimógeno que, según lo que te hayas implicado en la historia, va a hacer que pienses que es una cursilada o te va a hacer llorar a moco tendido. Ésta expresión, que puede parecer excesiva, es gráficamente real y tangible hasta límites insospechados y puede desencadenar sensaciones de lo más curiosas.

Sirva como ejemplo lo ocurrido ayer. Dos adultos viendo una película y, en un momento dado, algo ocurre en la historia y empiezan a llorar. Al principio sólo son unas lagrimitas pero van creciendo de tamaño y pronto son un torrente. Él hace esfuerzos por evitar que se derramen, pero es inevitable: una cascada cae por sus mejillas y le empapa la cara y el cuello. Además, se le está taponando la nariz. En un momento dado mira a la chica que está a su lado y que está algo menos encharcada que él. Intenta hablarle pero la voz no le sale por la emoción. Sólo puede llorar. Ella también le está mirando entre las lágrimas y de repente sucede. Los dos empiezan a reír sin control. Ríen sin poder parar, sin saber muy bien por qué ríen, pero no pueden evitarlo. Las risas hacen más absurda la situación lo que les hace reír más aún, hasta que les duele el estómago. Entonces paran poco a poco. Acaban de ver la película con lágrimas en los ojos y una sonrisa en los labios.

7 comentarios:

calcetines de colores dijo...

qué bonita la película de ayer!!!!

La recomiendo a todas las edades, en especial a aquellos alumnos que se han quedado en la piel del conejo ("y no quieren ver la cara al gran mago prestidigitador")

gatina dijo...

que peli es? que peli es? jeje
yo lloro fijo!!!

Que bonito eso de compartir sentimientos, aunque sea por vidas ajenas. No todo el mundo sabe compartir lágrimas, ni risas.

calcetines de colores dijo...

jo es que no quería destripar nada.

La peli es....


.....


..... la peli :P

Gata Vagabunda dijo...

Uy, me acabas de dar una idea estupenda para un post: películas con las que he echado el moco...

Diegus dijo...

Vaya, después de un largo tiempo sin actualizar, vas y me dejas con todos estos textillos para leer. Pues se siente, pero van a tener que esperar a que acabe con las malditas entregas del máster del infierno; por cierto, me alegro de que te gusten los dibujillos que voy posteando, pronto habrá varios más.

Anónimo dijo...

Menudo par de llorones...jeje, es bromita. A mi me ha pasado eso alguna vez en el cine con alguna amiga, y te ries más bien de la vergüenza que se siente al llorar por algo que no es real, luego te pasa algo gordo y te quedas tan pancha...cosas extrañas del ser humano.
Petonets!

Kekosikas/ Demuxoscolores dijo...

Yo también lloré un monton con esa peli!! y tambien me dió después por reírme!... :)
Supongo que el pensar que era una película acerca de dos niños y estar rodeada de niños en el cine tuvo algo que ver con que me diera vergüenza llorar a "moco tendido". Pero me gustó volver a sentirme vulnerable con una peli... Me gustan las pelis que te hacen llorar sin control. (Masoquista que es una, jajaja)