La ciudad del amor se relame impaciente observando la fila de parejas de enamorados que se acerca a sus altares. Deben rendir tributo por el don que les han concedido. Avanzan al ritmo de la música alegre y empalagosa que retumba en los edificios, bailando. Pero sus movimientos son extraños, entrecortados. La luna llena proyecta sobre sus cabezas las sombras de los cupidos que los sobrevuelan y los vigilan con sus ojillos viscosos, sus plumas cosquilleras y sus grapadoras aguanta-sonrisas. Vigilan que los Romeos y las Julietas de Tinder no rompan el hechizo eterno y les prohiben cantar al desamor bajo pena de dispararles sus flechas ensangrentadas. Y, por si alguien está tentado, cuelgan en las fachadas carteles prohibiendo invocar Adeles, Alboranes o, mucho menos, al innombrable Alex Ubago.
viernes, 20 de octubre de 2017
Cuento: El poder de la música
martes, 17 de octubre de 2017
Cuento: Proporcionalidad
La casa ha empezado a llenarse de hormigas a un ritmo sólo comparable a la velocidad con la que se acumulan cadáveres en el sótano.
viernes, 13 de octubre de 2017
Cuento: Planes
La casa ha empezado a llenarse de hormigas. Entran en columna de a cuatro por las grietas de las paredes cargadas con los víveres del año, pero no salen. Vienen de todos los hormigueros de la zona para preparar un almacén común para el invierno. Mientras, las cigarras se agolpan en los árboles cercanos y estridulan planes para asaltarlas y hacerse con semejante botín. Ninguna de ellas se fija en que dos manzanas más allá un torrente de hormigas se aleja con provisiones, ni de los cartuchos de dinamita que, uno a uno, se van acumulando en el salón de la casa.
viernes, 16 de junio de 2017
Cuento: La promesa
Subió los diez pisos hasta la azotea, cogió carrerilla y despegó. Rompió la barrera del sonido durante el ascenso, llegó al espacio y siguió acelerando mientras su hogar se convertía rápidamente en un pálido punto azul flotando en la oscuridad. Abandonó su pesado cuerpo mortal y, transformado en energía pura, navegó a través de la malla de la realidad. Durante un instante eterno no fue y, entonces, llegó al final del universo. Allí, en la frontera donde el Big Bang aún avanza expandiendo el cosmos, alargó algo similar a una mano, cogió un trozo del otro lado y forjó un anillo. Sólo quedaba el viaje de vuelta.
viernes, 9 de junio de 2017
Cuento: En el patio de juegos
Sólo le quedaba un cigarrillo en el paquete. Seis centímetros de addición que, apurando, podía convertir en cinco minutos de paciencia. Cinco minutos durante los que contaría hasta cien y reflexionaría sobre la vida, el universo y todas esas otras cosas que intentaba responder la filosofía. Porque si recordaba sólo una de las cosas que le habían hecho los sujetos que reían al otro lado de la mirilla telescópica, nada ni nadie podría detener las balas.
viernes, 2 de junio de 2017
Cuento: Hasta nunca
Sólo le quedaba un cigarrillo arrugado y dos cerillas. Dejó todo sobre la mesa. Miró la pantalla. Mil quinientos cuarenta y dos correos por leer. Quinientas cincuenta y tres tareas pendientes. Setenta informes por revisar y catorce por escribir. Fecha de vencimiento, las nueve de la mañana. Miró por la ventana. Era noche cerrada y el parking estaba vacío. Cerró el portátil y lo metió en la papelera. La primera cerilla falló. La segunda, no.
Salió por la puerta con el cigarrillo apagado en la boca y, mientras las llamas empezaban a devorar la oficina, se alejó haciéndole una peineta a la cámara de seguridad.
viernes, 26 de mayo de 2017
Cuento: Desesperando
Sólo le quedaba un cigarrillo arrugado. Seis centímetros de paciencia que, claramente, no iban a ser suficientes para aguantar otras seis horas en la cola del paro.