viernes, 26 de mayo de 2017

Cuento: Desesperando

Sólo le quedaba un cigarrillo arrugado. Seis centímetros de paciencia que, claramente, no iban a ser suficientes para aguantar otras seis horas en la cola del paro.

2 comentarios:

Francisco Pérez Benedicto dijo...

Demoledor!!

Pepe Fuertes dijo...

No le deseo a nadie verse en ese brete.