domingo, 28 de septiembre de 2008

Hace casi dos meses desde la última entrada

No os voy a contar que el trabajo en el que estoy encaminado, los estudios que estoy acabando, los planes futuro en común con ELLA y la falta de internet en casa me ha hecho estar un poco intermitente por estos lares. A ver si lo resolvemos.

Para empezar a compensaros, os dejo una foto que me pidieron hace tiempo. Imaginad que vais por una zona de obras en la Universidad Politécnica de Valencia y os encontráis este cartel.


¿Qué motiva a alguien a escribir esto así? ¿Por qué las RRR y el JA JA? ¿Pitorreo al personal que no puede aparcar en una zona que siempres está llena de coches?

viernes, 1 de agosto de 2008

Administrador de Sistemas Informáticos. Una vida fácil

El café granizado que me tomé ayer por la tarde no me dejaba dormir anoche, así que me puse a pensar. Reflexionaba sobre las aptitudes y actitudes que a los usuarios y a los jefes les gustaría encontrar en su Administrador de Sistemas. El perfil que creo que se busca es:

- Alguien Empático, que se haga cargo de lo que le supone al usuario tener Su Problema.

- Una persona Inteligente y Analítica, que sea capaz de entender la causa de cualquier mal. Si sólo tiene que recibir la explicación una vez, mejor. Se aceptan Adivinos y Lectores de pensamiento.

- Obviamente, debe tener Amplios Conocimientos en varios campos.

- Indispensable una Memoria Prodigiosa capaz de recordar contraseñas, metodología y procedimientos como su propio nombre.

- La respuesta "no sé cómo se hace eso" seguida de una nube de humo no está nada bien vista.
Como consecuencia, cuando no hay solución inmediata se espera que el Administrador sea Proactivo y Creativo. Que pueda buscarse la vida para encontrar el método de resolución idóneo y, además, que la idea de ir a la caza de la Solución sea suya, no del usuario.

- Por supuesto, se agradece Mucho la Rapidez. Si es Inmediatez o viaje al pasado, mejor.

Pero queda algo más. Algo que no se pide, pero que los usuarios anhelan cuando tienen un problema: Calma y Tranquilidad. Quieren tener a su lado a James Bond, a McGiver y a Superman fusionados en uno. Quieren que, cuando le expliquen a ese ser humano que ostenta el cargo de Administrador que hay unos extraterrestres intentando abducir su equipo, cuando los servidores se apaguen porque un meteorito vuela media oficina o cuando el submarino en el que viajan encadenados está a punto de lanzar los misiles que destruirán el mundo, el Administrador, una persona normal y corriente, le mire a los ojos y, con toda la tranquilidad del mundo, le diga "esto lo vamos a solucionar".

En ese instante el usuario quiere transformarse en espectador de una película con final feliz en la que el Administrador es director, guionista y progonista principal. Él y su equipo de espartanos reales o imaginarios al otro lado de un teléfono móvil, de un chat o de google lo hacen todo. Ellos son los responsables últimos de que todo vaya bien.

Así que lo que se espera del Administrador es que sea un ejército de uno, un héroe de hielo de voluntad y temperamento de acero, que nunca flaquea, que siempre está al acecho de la solución al problema, hasta que la calma y la tranquilidad, dos de sus armas más preciosas, le lleven al Final soñado en el que todos coman perdices.

Pero hay algo que los diferencia de James Bond. En primer lugar, el Administrador es real, su culo es pateable y él es vencible. Para continuar, su licencia para matar se limita a los procesos y sus armas son el administrador de tareas y el 'kill -9' y, para terminar, da igual lo que haga para salvar al mundo. Al final (casi) nunca se queda con la chica.

EDITO: Este es sólo el trabajo que se ve, porque por detrás son como los duendes, previniendo problemas, preparando soluciones y planeando mejoras y evoluciones para que todo vaya fino como la seda.

Ahora la pregunta es, sabiendo todo esto, ¿tienes lo que hay que tener para ser un Administrador de Sistemas Informáticos, CON MAYÚSCULAS?

sábado, 31 de mayo de 2008

Hoy no es el 26 de Octubre de 2006

Tal día como hoy hace 26 años pasaron muchas cosas. Probablemente nació una chica. Aquel día seguro que hubo quienes iniciaron un viaje, una vida nueva, estrenaron un coche o su primera casa.

Hace 26 años, seguro que una chica sonrió a un chico, un amigo ayudó a otro o unos desconocidos se encontraron para no volver a separarse.

Ocurriera lo que ocurriese aquel día, yo no lo recuerdo. Era demasiado joven para saber qué pasaba a mi alrededor. Lo que yo sé de aquel día es lo que me han contado.

Mi abuela suele decir que aquel día, a las siete y cuarto de la mañana, nacío un niño de menos de dos kilos, esmirriadico él. Mi padre cuenta que llevó a mi madre al hospital pensando que tenía un cólico, pues parece ser que era un poco pronto. Mi madre, que el parto de aquel enano fue relativamente corto y sencillo, pero que no pensaba repetir. No lo hizo. A día de hoy no ha tenido otro hijo y no creo que eso cambie ahora.

Dicho esto, por si queda alguien que no lo sepa, hace 26 años el que escribe estas palabras fue expulsado de un lugar muy agradable y calentito, para ser lanzado al mundo exterior. No me arrepiento de haber salido.

Os dejo un regalito que me hizo Calcetines de colores hace tiempo y que, hasta ayer, no supe valorar tanto como se merecía. Se supone que soy yo o_O


Muchas gracias a todos los que cada cierto tiempo os pasáis por aquí, leeis y comentáis. Prometo no haceros esperar un mes antes de contar algo nuevo. Hasta ahora.

martes, 6 de mayo de 2008

Proyecto "fácil" de Bricomanía

Mucha broma se ha hecho sobre el programa Bricomanía y lo complicados que son a veces sus proyectos. Chistes míticos como el de construir tu propio rascacielos en 3 pasos, hecho en uno de los programas de Andreu Buenafuente, es sólo un ejemplo. A este respecto, pregunté hace poco a un amigo manitas qué opinaba al respecto. Me dijo que él no hacía aquellos proyectos porque "necesitas un montón de herramientas, mucho espacio y cantidades ingentes de tiempo. Por supuesto, es como las fotos de las hamburgueserías: cualquier parecido entre lo que tú consigues y el original es pura coincidencia."

El caso es que Bricomanía ha cumplido hace poco 500 programas y yo les felicito por ello. Estoy convencido de que, si hay gente que utiliza su tiempo haciendo guitarritas, también habrá quienes fabriquen esas estanterías, armarios, paredes y lo que se les ocurra. Tiene que haber gente para todo y 500 programas dan para todo tipo de consejos útiles, retos y alguna que otra cosita un poquito más complicada.

Lo que no sabía era que, con sus actos, casi superan la ficción. Porque los amigos de Bricomanía, siguiendo peticiones de la audiencia, hicieron una piscina. Y no estamos hablando de una de plástico para los niños, sino una de unos 35 metros cuadrados. ¡Que para hacer una piscina de metro y medio de profundidad hay que mover unos 50.000 litros de tierra! ¡Y luego hay que hacer las paredes de hormigón! ¡Y hay que ponerle depuradora con un sistema de tuberías! Menos mal que se "han decantado por esta, que les parece muy sencilla". No quiero ver la complicada.

Por suerte, el presentador nos dice que, en lugar de utilizar la pala, usemos una máquina excavadora. Sí, una como la que tenéis en el armario del pasillo. Corregidme pero, ¿no hace falta un carnet o algo para mover uno de esos bichos? ¿Y no hace falta un permiso de obras para hacer semejante agujero?

Al menos tienen la decencia de hacerlo en dos capítulos, para demostrarnos que esto no se hace en la media hora que cuesta ver el programa. Imaginaos al manitas de turno yendo a alquilar una excavadora "para hacer una piscina como la de Bricomanía". Imaginaos al dependiente frotándose las manos, porque es el tercero de la semana.

En cualquier caso, soy de la opinión que hay cosas que hay que dejar a los profesionales y una piscina de 50.000 litros creo que entra en esta categoría.

PD: Calcetines de Colores y yo íbamos a hacer un Murete de vidrio, pero, puesto que no tenemos un inclinómetro digital, no podremos realizarlo "De esta manera tan sencilla y rápida" que explican ellos en 22 pasos.

miércoles, 16 de abril de 2008

Cómo se hizo... La Guitarrita

Lo prometido es deuda. Voy a explicar lo que hice con la de la guitarrita...

Componentes.

1.Componenetes.

- Guitarrita de plástico que hace ruiditos electrónicos y cuyos botones del mástil están a una distancia adecuada para jugar al Frets on Fire. Si tiene los botones de los colores adecuados (verde, amarillo, rojo, azul, violeta), mejor que mejor. Además, es importante que tenga tornillos y sea desmontable. Coste 3€.

- Mando barato USB de, como mínimo, 6 botones. Recomendable de 8 (Ver nota al final final del documento sobre los botones del mando). Coste 3 €

Consejo. para este trabajito no os recomiendo este mando, pues hacer las soldaduras es un poco más complicado que con otros mandos. A hay que quitar el esmalte al circuito integrado para poder soldar.

- Soldador. (Dicen que para soldar circuitos electrónicos es recomendable uno de 20W aproximadamente. Como no tenía nada mejor, utilizar uno de 40W)- Estaño. (Dicen que no es bueno utilizar el que tenga núcleo de ácido ¿?). Coste 2 €. Reutilizable.

- Destornilladores de varios tamaños y dibujos, adecuados a los tornillos de los dispositivos. Mejor si no nos cargamos los tornillos utilizando herramientas no adecuadas. Los tenía por casa. Coste 0€

- Cinta aislante. Cualquier vale. La tenía por casa, así que no compré.

- Cuchilla cortante. No compré. ¿3 por 1 €?

- Dos arandelas pequeñas. Coste 0'15 €.

- Pegamento instantáneo. Coste 1 € y sobra casi todo.

- Una tira de nilon, tipo persiana, de aproximadamente 1'5 metros. Ya habrá tiempo de recortar. Coste 1 €. Opcional.

- Dos archivadores de metal. 0'20 €. Opcional.

Coste total de los materiales no reutilizables, unos 7 €.

Cómo lo hicimos.

Primera parte: El mástil.

Después de encontrar y comprar todos los componentes, prodedimos a desmontarlos. Inspeccionamos entonces los circuitos integrados para ver qué botones de la guitarra eran útiles y cuáles no. Al final lo más sencillo fue hacer un dibujito y, viéndolo, entender cómo diablos funcionaba aquello, descubrir qué pistas llevaban a masa y cuáles al controlador.

2. Guitarrita desmontada.

Nota pseudotécnica, probablemente inexacta. . Por si alguien no lo sabe, un botón de un mando no es más que un interruptor que, cuando es pulsado, permite el paso de corriente desde una fuente de corriente, pasa a través de una pista del chip controlador y va a la masa o tierra (GND en algunos circuitos) que, para aclararnos, es un sumidero donde va a parar toda la carga eléctrica. Cuando pasa carga eléctrica por el chip, el sistema se pone en marcha.

Después de mirar un buen rato y de dibujar un diagrama, llegamos a la conclusión que, de los 7 cables que salían del circuito del mástil, dos de ellos debíamos utilizarlos como tierra (3 y 5) y los otros 5 podíamos utilizarlos como conexión al controlador. Lamentablemente, éstos eran los tres primeros de la izquierda (A, B y C) y los dos últimos de la derecha (G y H).

3. Circuito integrado del mástil.


Para poder utilizar el cuarto y el quinto hubo que hacer una pequeña chapucilla. Para el cuarto, decidimos que lo mejor era aislar el botón del resto del circuito y hacerle una soldadura para él solo. Para ello, cortamos 3 pistas que llevaban hasta él (punto negro) y lijamos la capa protectora del trozo de pista que llevaba hasta el botón. En esta superficie, utilizando un agujerito que había en la placa, soldamos el cable (punto rojo). Como la otra pista que salía del botón ya iba a tierra no hubo que hacer nada más.

4. Corta y suelda.

Para el quinto (E) la cosa era más complicada. No existía posibilidad de cortar y soldar, así que cortamos y pegamos. Utilizando uno de los circuitos integrados de la guitarra, lo recortamos para que ocupara la menor cantidad de espacio posible y lo pegamos encima del circuito integrado, haciendo coincidir la vertical de los dos sensores. Al pegarlo, para evitar futuros problemas, elegimos una zona donde no había pistas electrónicas.

5. Rojo rebajado, verde normal.

Como ya supondréis, poner una placa encima de la otra supone un grosor extra que repercute negativamente en el recorrido del botón y puede producir que se pulse cuando no queramos. Para solucionar esto, rebajamos, a base de cortar, la parte en la que el botón se junta con la membrana conectora. La medida a recortar es la misma que el grosor de la placa pegada. Es importante recortar sólo la zona que está en contacto con la membrana, incluido el punto donde se acopla la membrana.

El sexto botón, totalmente inutilizado, decidimos cortarlo para que no pudiese producir cortocircuitos (punto negro en la foto 4).

El séptimo y el octavo también los tenemos en cuenta y ya los utilizaremos para algo.

Segunda parte: la conexión al mando.

Con el mando USB de la tienda de la esquina tuvimos suerte y, justo antes de cada conexión de botón, tenía una zona circular en la pista que no tenía pintura protectora (círculo rojo). Ésto nos ahorró bastante trabajo. Lo "único" que tuvimos que hacer fue elegir los cables que iban a ir a cada uno de los botones y soldarlos a la placa, con mucho cuidado. Para conectar a tierra los cables, cogimos una conexión que habían dejado para un led que no estaba, supongo que para ahorrar (círculo negro).

6. El mando por dentro.

Tercera parte: la púa.

Aquí llegó, probablemente, el mayor problema. No creo que tengamos la solución óptima, pero algo es algo.

7. Mando acoplado en la caja de la guitarra

Justo en medio de la "caja de resonancia", había un agujero para un tornillo (la flecha roja marca el lugar). Encima de él decidimos poner una de las placas de los gatillos y, para hacer contacto, la membrana de los botones de dirección. Con las arandelas y uno de los tornillos originales lo sujetamos todo para que quedara fijo. Encima pusimos la pieza de plástico que se utiliza en los botones de dirección y, para que no se moviera, lo pegamos con pegamento instantáneo en los botones laterales (círculos rojos). Ésto fue un error porque si un día se nos ocurre otra forma de hacer la púa, no podremos implementarla sin romper la membrana de plástico.

Cuarta parte: meterlo todo en la guitarrita y dejarlo "bonito"

8. La guitarra USB final a falta de embellecerla.

La última parte fue hacer que todo acoplara. Por una lado, fijar la placa del mando USB a la caja de la guitarra y, por otro, tener un lugar por el que salga el cable del mismo. Solución, un agujero en el lateral (en un punto más arriba que el círculo naranja).

Para tener una una cinta de la que colgarnos la guitarra, otros dos agujeros en la zona donde se unen las dos piezas de plástico (círculo naranja y la esquina de la guitarra).

Para que la púa se pueda mover correctamente, cortar la parte central de la caja allá donde moleste. Por último, para tapar el agujero, utilizar un trozo de plástico del que se utiliza para encuadernar, recortado con la forma de la guitarra y respetando el agujero. Si se utiliza transparente o translúcido se le pueden poner dibujos varios.

Nota. Estas últimas mejoras quedan para cuando tenga un ratito y pueda hacerlas.

Para finalizar.

Espero que este pequeño manual os sirva para algo. Para los expertos en estas lides, aviso que no soy un entendido. De hecho, esta es la primera vez que hago algo parecido y la primera vez que sueldo. No recomiendo a nadie que haga las cosas como yo. Sólo explico cómo lo hice, para que quien quiera pueda sacar ideas o, simplemente, no cometer mis errores. Como siempre, se agradecen observaciones, correcciones y comentarios.

Nota sobre los botones del mando. El número de botones del mando depende en parte de lo que queráis hacer. El número mínimo de botones para el Frets on Fire es de 5 para el mástil y 1 para la púa. Sin embargo, es mucho mejor tener un segundo botón para la púa y algún botón extra para cancelar, desplazamiento y cosas por el estilo. Además, conviene recordar que en los mandos las 4 direcciones son 4 botones y que muchos incluyen un botón de Select y otro de Start, lo que son 2 botones más. En total, el mando que utilizamos nosotros tenía 14 botones, de los que sólo utilizamos 9.

jueves, 10 de abril de 2008

The guitarrita is Done

Corta por aquí, pega por allí, una soldadura allá, cinta aislante y tornillos, tornillos, tornillos.

A Calcetines de Colores y a mi nos ha costado unos cuantos ratitos, pero ya casi está acabada: una guitarrita USB casera para jugar al Frets on fire / Guitar Zero / Guitar Hero. Lo mejor después de la diversión haciéndola, el coste en materiales: 7 €



En próximas entregas el Cómo se hizo :P