martes, 4 de noviembre de 2008

Y la excusa del día es...

Esta bitácora ha sido sepultada por una avalancha compuesta de trabajo de oficina, estudios, reformas, montaje de muebles y tareas rutinarias varias.

Actualmente estamos trabajando a pico y pala para desenterrarla. No descartamos utilizar una excavadora en un futuro próximo por aquello de emular al amigo de Bricomanía y acelerar un poco el proceso.

Gracias por vuestra paciencia. Hasta pronto.

sábado, 4 de octubre de 2008

Puertas y llaves

No conozco su nombre. De él sólo sé que aparentaba unos sesenta años y a la una de la madrugada no era capaz de abrir la puerta de su casa. Vestía como quien viene de una boda que se ha desmadrado, con la camisa por fuera, la americana en la mano y los pantalones un poco bajados y el olor del humo del tabaco impregnado en su ropa. Pero con barba de tres días.

El pobre hombre había conseguido girar la llave, pero no parecía tener fuerza suficiente para empujar la puerta. Pensé que iba borracho y empujé por él. Me miró con ojos vidriosos y me susurró un gracias conciso, seguro y perfectamente articulado. Despacio empezó a intentar avanzar, pero parecía que, mientras su mente decía 'adelante', su cuerpo decía 'dentro de un rato'.

Fue entonces cuando me vino a la memoria el perro de una amiga. El pobre animalito sufre una enfermedad cerebral y no es capaz de ir a donde quiere. A veces tarda minutos en meter la cabeza en el plato del agua porque sus patas traseras le arrastran por todas partes antes de dejarle ir donde él quiere. Un esclavo de su cuerpo.

El caso es que el hombre este se acercó a las escaleras del patio, caminando encorvado, con las rodillas ligeramente flexionadas y arrastrando los pies, con lo talones juntos y las puntas totalmente separadas, como un Charles Chaplin decadente que, en lugar de hacerte reír te mantenía en tensión, con el corazón en un puño. Porque tras cada escalón que subía se tambaleaba y parecía que iba a caer rodando como un muñeco roto.

Pero llegó a lo alto de la escalera, al ascensor y se quedó parado. Subí a ver qué le pasaba y el mundo se me cayó al suelo. Estaba de pie, con el brazo extendido, intentando alcanzar la puerta. Tenía la mano a treinta centímetros del tirador, pero era incapaz de mover un sólo músculo para acercarse.

Le abrí la puerta y, al avanzar hacia el ascensor, se quedó con la puerta entre las piernas e incapaz de ir a su destino. Poco a poco, empujándose contra ésta, consiguió esquivar la puerta y encararse a la caja del ascensor. Después, con un esfuerzo que parecía sobrehumano, fue avanzando centímetro a centímetro hasta que entró y se giró para mirar el panel de mandos.

- ¿Quiere que le ayude a entrar en casa? - le pregunté.

- Tranquilo, tengo la llave - me dijo mientras me la enseñaba, seguro de lo que tenía en la mano.

Entendí que aquello era un adiós. Sólo pude cerrar la puerta del ascensor y verlo irse, tratando de imaginarme cómo conseguía mantener la sangre fría, cuántas veces había tenido que enfrentarse a aquellos retos o cuál era la auténtica causa de aquel comportamiento y de su aspecto desaliñado.

Salí de aquel patio y me fui a casa, preguntándome si aquella llave que me había mostrado serviría también para abrir la puerta que estaba separando su mente y su cuerpo.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Hace casi dos meses desde la última entrada

No os voy a contar que el trabajo en el que estoy encaminado, los estudios que estoy acabando, los planes futuro en común con ELLA y la falta de internet en casa me ha hecho estar un poco intermitente por estos lares. A ver si lo resolvemos.

Para empezar a compensaros, os dejo una foto que me pidieron hace tiempo. Imaginad que vais por una zona de obras en la Universidad Politécnica de Valencia y os encontráis este cartel.


¿Qué motiva a alguien a escribir esto así? ¿Por qué las RRR y el JA JA? ¿Pitorreo al personal que no puede aparcar en una zona que siempres está llena de coches?

viernes, 1 de agosto de 2008

Administrador de Sistemas Informáticos. Una vida fácil

El café granizado que me tomé ayer por la tarde no me dejaba dormir anoche, así que me puse a pensar. Reflexionaba sobre las aptitudes y actitudes que a los usuarios y a los jefes les gustaría encontrar en su Administrador de Sistemas. El perfil que creo que se busca es:

- Alguien Empático, que se haga cargo de lo que le supone al usuario tener Su Problema.

- Una persona Inteligente y Analítica, que sea capaz de entender la causa de cualquier mal. Si sólo tiene que recibir la explicación una vez, mejor. Se aceptan Adivinos y Lectores de pensamiento.

- Obviamente, debe tener Amplios Conocimientos en varios campos.

- Indispensable una Memoria Prodigiosa capaz de recordar contraseñas, metodología y procedimientos como su propio nombre.

- La respuesta "no sé cómo se hace eso" seguida de una nube de humo no está nada bien vista.
Como consecuencia, cuando no hay solución inmediata se espera que el Administrador sea Proactivo y Creativo. Que pueda buscarse la vida para encontrar el método de resolución idóneo y, además, que la idea de ir a la caza de la Solución sea suya, no del usuario.

- Por supuesto, se agradece Mucho la Rapidez. Si es Inmediatez o viaje al pasado, mejor.

Pero queda algo más. Algo que no se pide, pero que los usuarios anhelan cuando tienen un problema: Calma y Tranquilidad. Quieren tener a su lado a James Bond, a McGiver y a Superman fusionados en uno. Quieren que, cuando le expliquen a ese ser humano que ostenta el cargo de Administrador que hay unos extraterrestres intentando abducir su equipo, cuando los servidores se apaguen porque un meteorito vuela media oficina o cuando el submarino en el que viajan encadenados está a punto de lanzar los misiles que destruirán el mundo, el Administrador, una persona normal y corriente, le mire a los ojos y, con toda la tranquilidad del mundo, le diga "esto lo vamos a solucionar".

En ese instante el usuario quiere transformarse en espectador de una película con final feliz en la que el Administrador es director, guionista y progonista principal. Él y su equipo de espartanos reales o imaginarios al otro lado de un teléfono móvil, de un chat o de google lo hacen todo. Ellos son los responsables últimos de que todo vaya bien.

Así que lo que se espera del Administrador es que sea un ejército de uno, un héroe de hielo de voluntad y temperamento de acero, que nunca flaquea, que siempre está al acecho de la solución al problema, hasta que la calma y la tranquilidad, dos de sus armas más preciosas, le lleven al Final soñado en el que todos coman perdices.

Pero hay algo que los diferencia de James Bond. En primer lugar, el Administrador es real, su culo es pateable y él es vencible. Para continuar, su licencia para matar se limita a los procesos y sus armas son el administrador de tareas y el 'kill -9' y, para terminar, da igual lo que haga para salvar al mundo. Al final (casi) nunca se queda con la chica.

EDITO: Este es sólo el trabajo que se ve, porque por detrás son como los duendes, previniendo problemas, preparando soluciones y planeando mejoras y evoluciones para que todo vaya fino como la seda.

Ahora la pregunta es, sabiendo todo esto, ¿tienes lo que hay que tener para ser un Administrador de Sistemas Informáticos, CON MAYÚSCULAS?

sábado, 31 de mayo de 2008

Hoy no es el 26 de Octubre de 2006

Tal día como hoy hace 26 años pasaron muchas cosas. Probablemente nació una chica. Aquel día seguro que hubo quienes iniciaron un viaje, una vida nueva, estrenaron un coche o su primera casa.

Hace 26 años, seguro que una chica sonrió a un chico, un amigo ayudó a otro o unos desconocidos se encontraron para no volver a separarse.

Ocurriera lo que ocurriese aquel día, yo no lo recuerdo. Era demasiado joven para saber qué pasaba a mi alrededor. Lo que yo sé de aquel día es lo que me han contado.

Mi abuela suele decir que aquel día, a las siete y cuarto de la mañana, nacío un niño de menos de dos kilos, esmirriadico él. Mi padre cuenta que llevó a mi madre al hospital pensando que tenía un cólico, pues parece ser que era un poco pronto. Mi madre, que el parto de aquel enano fue relativamente corto y sencillo, pero que no pensaba repetir. No lo hizo. A día de hoy no ha tenido otro hijo y no creo que eso cambie ahora.

Dicho esto, por si queda alguien que no lo sepa, hace 26 años el que escribe estas palabras fue expulsado de un lugar muy agradable y calentito, para ser lanzado al mundo exterior. No me arrepiento de haber salido.

Os dejo un regalito que me hizo Calcetines de colores hace tiempo y que, hasta ayer, no supe valorar tanto como se merecía. Se supone que soy yo o_O


Muchas gracias a todos los que cada cierto tiempo os pasáis por aquí, leeis y comentáis. Prometo no haceros esperar un mes antes de contar algo nuevo. Hasta ahora.

martes, 6 de mayo de 2008

Proyecto "fácil" de Bricomanía

Mucha broma se ha hecho sobre el programa Bricomanía y lo complicados que son a veces sus proyectos. Chistes míticos como el de construir tu propio rascacielos en 3 pasos, hecho en uno de los programas de Andreu Buenafuente, es sólo un ejemplo. A este respecto, pregunté hace poco a un amigo manitas qué opinaba al respecto. Me dijo que él no hacía aquellos proyectos porque "necesitas un montón de herramientas, mucho espacio y cantidades ingentes de tiempo. Por supuesto, es como las fotos de las hamburgueserías: cualquier parecido entre lo que tú consigues y el original es pura coincidencia."

El caso es que Bricomanía ha cumplido hace poco 500 programas y yo les felicito por ello. Estoy convencido de que, si hay gente que utiliza su tiempo haciendo guitarritas, también habrá quienes fabriquen esas estanterías, armarios, paredes y lo que se les ocurra. Tiene que haber gente para todo y 500 programas dan para todo tipo de consejos útiles, retos y alguna que otra cosita un poquito más complicada.

Lo que no sabía era que, con sus actos, casi superan la ficción. Porque los amigos de Bricomanía, siguiendo peticiones de la audiencia, hicieron una piscina. Y no estamos hablando de una de plástico para los niños, sino una de unos 35 metros cuadrados. ¡Que para hacer una piscina de metro y medio de profundidad hay que mover unos 50.000 litros de tierra! ¡Y luego hay que hacer las paredes de hormigón! ¡Y hay que ponerle depuradora con un sistema de tuberías! Menos mal que se "han decantado por esta, que les parece muy sencilla". No quiero ver la complicada.

Por suerte, el presentador nos dice que, en lugar de utilizar la pala, usemos una máquina excavadora. Sí, una como la que tenéis en el armario del pasillo. Corregidme pero, ¿no hace falta un carnet o algo para mover uno de esos bichos? ¿Y no hace falta un permiso de obras para hacer semejante agujero?

Al menos tienen la decencia de hacerlo en dos capítulos, para demostrarnos que esto no se hace en la media hora que cuesta ver el programa. Imaginaos al manitas de turno yendo a alquilar una excavadora "para hacer una piscina como la de Bricomanía". Imaginaos al dependiente frotándose las manos, porque es el tercero de la semana.

En cualquier caso, soy de la opinión que hay cosas que hay que dejar a los profesionales y una piscina de 50.000 litros creo que entra en esta categoría.

PD: Calcetines de Colores y yo íbamos a hacer un Murete de vidrio, pero, puesto que no tenemos un inclinómetro digital, no podremos realizarlo "De esta manera tan sencilla y rápida" que explican ellos en 22 pasos.